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Qué es una tanda y cómo funciona

Una tanda es una manera no institucionalizada de ahorrar dinero. Una práctica financiera muy recurrente en la sociedad mexicana es la tanda. Esta actividad es común en ambientes familiares y laborales es parte de nuestra cultura popular. Vamos a explorar algunos de los beneficios y riesgos que existen en este sistema de ahorro no institucionalizado. Para tener una tanda en funcionamiento se requiere en primer lugar de un organizador o administrador. Una persona que se encargue de controlar el dinero y distribuirlo entre los participantes. Idealmente, debe tratarse de una persona con muy buena reputación de honestidad y capacidad organizativa. En segundo lugar se requiere de un número preestablecido de participantes que se propongan una meta. Ésta puede simplemente ahorrar dinero o bien comprar algo en específico. Entre el organizador y los participantes definen el tiempo que durará el ahorro y sortean los números que corresponderán a cada quien. Cada número representa el turno en que dicho participante tendrá acceso al dinero ahorrado. Las tandas pueden organizarse por semanas o meses, aunque por lo general son formas de ahorro a corto plazo y, en contadas ocasiones, a mediano plazo. Entre sus beneficios y desventajas podemos destacar: Puntos a favor * No hay cuotas adicionales. Ya que es una forma no institucionalizada de ahorro, no se paga una cuota de apertura de cuenta ni otro tipo de cargos extra. Aunque en algunas modalidades el organizador puede obtener como ganancia la primera cuota de todos los participantes. * No se requiere de papeleo. El organizador no investiga legalmente a los participantes, ni les pide papeles, fianzas o colaterales. La tanda se organiza de inmediato. * Pueden generar un hábito de ahorro. Resultan útiles para personas que no pueden hacerse el hábito de ahorrar por otros medios. Ya que se organiza entre gente conocida, los mismos participantes le motivan a pagar y se vuelve parte de una actividad comunitaria. * No se requiere afiliación a una institución financiera. Para participar en una tanda no se requiere más que ser invitado a ella y el participante no tiene compromisos legales. Puntos en contra: * No hay respaldo legal. Lo más peligroso de entrar en una tanda es que no está amparada por ningún contrato o ley. Así pues, si algún participante decide dejar de pagar después de haber recibido su parte, no se puede tomar ninguna acción legal en su contra. Corremos el riesgo de estafas. Relacionado con el punto anterior podemos mencionar también que en una tanda se corre el riesgo de caer en una estafa. El organizador puede ser deshonesto y quedarse con el dinero de todos los participantes. * Pueden resultar tediosas. Las tandas, en particular cuando son muy largas, pueden propiciar la desesperación de los participantes que hayan obtenido los últimos números de la lista. * No generan intereses. Las tandas no generan intereses, por lo que no se recomienda seguirlas durante mucho tiempo o la inflación hará obsoleto el ahorro. Fuente: mx.finanzaspracticas.com